Muy  Bastas

Evaristori elkarrizketa… (via manerasdevivir.com)

Encerrado en su local de ensayo, en Agurain, Evaristo descerrajó su boca a diestro y siniestro, como una locomotora que ves venir a 200 km por hora arrasando con todo lo que aparece a su paso. Sólo quedaba respirar y no perder ni una coma.

‘Un cantante habla claro y la lía’, reza una de los resúmenes en Youtube de tu última entrevista en ‘Carne cruda’, ¿parece que algunos acaban de descubrir ahora a Evaristo?

No sé, no sé, no sé, hacerme famoso ahora tan de mayor. Lo que pasa es que los chavales (por el resto de la banda) con lo de los currillos se escaquean de todo esto.

En los tiempos que corren, ¿ser bueno es sinónimo de ser idiota?

Se parece, pero no es lo mismo. Ser bueno es ser inteligente. Los que son buenos de puro bobos son bobos, y después son buenos. Creo, pero no me hagas mucho caso. ¡Oye, y tú con todo esto que digo cómo te apañas! (risas).

¿Cómo es la “diversión defensiva” a la que haces referencia en ‘Hemos venido a divertirnos’?

Esa es una de las canciones del Tripi. Y por la música que tiene y la forma de cantar, antes de hacerle la letra, me dijo que debía llevar carga de violencia. Y creo que llegué a meter una vez la palabra para darle el gusto. Pero en lugar de decir “vamos a matarlos a hostias” o “vamos a liquidar a esta gentuza”, puse lo de “diversión defensiva, diversión eficaz”. Estoy hablando de escopetas, cañones y armas de todo tipo…

Menudas preguntas propone Evaristo en este tema para los maestros: “¿Es lícito matar?”

Es una frase que tengo dándome vueltas en la cabeza desde que veía Kung Fu. Me acordaba, de cachondeo, del pequeño Saltamontes, y me lo imaginaba en una situación de esas tensas, da igual que sea religión, política o un pesao en un bar, preguntándole al maestro si era lícito matar a ese hombre.

¿Qué es lo peor de los ‘Esclavos del siglo XXI’?

Lo peor es que el enemigo va ganando, y con mucha ventaja además. Pero por algún lado explotará. De juveniles, te sentías tentao a pegarte con los de tu bando, pero al final ya les coges cariño; incluso al vecino hijo puta de abajo, que te está mirando todo el rato para ver si te puede joder. Pero es que con esos es con los que hay que hacer la revolución, al final no queda otra.

“Los políticos de izquierdas nos dejaron cuerpo a tierra, los sindicatos huyeron, nos quedamos cuatro gatos solos en la barricada…” dices en ‘Jota de la derrota’. Una frase de otros tiempos pero que, de nuevo, casi se puede aplicar a estos días.

Esta letra la tenía por ahí desde hace años, apalancada en bolsas de plástico. Lo de la Policía Armada, que también aparece, pega y todo, solo que ahora pocos saben que se llamaba Policía Armada, ahora es la Policía Nacional (con retintín). Es un toque a la Transición. Elvis Presley y los Beatles, cuando yo estaba en los frailes con 12 o 13 años, me sacaron de la dictadura; y los Sex Pistols me sacaron de la Transición, que es todo mentira.

¿Realmente crees que cuándo se mueran todas las moscas también se morirá la araña?

Sí, porque la araña no sabe diversificar en alimentos, están tan acostumbrados… Es una frase de pueblo pequeño (Jota de la derrota), de esas que me encanta meter porque a los punkis de capital les jode mucho. Les jode porque a ellos solo les cabe el odio a la humanidad, a la sociedad… Y en cuento te sales de ahí y te vas a lo aldeano, te miran raro…

Pides un único ‘minuto en libertad’…

…Pero de libertad de la buena, ¡tiene que ser la hostia! Puedes ser libre escapándote al monte, pero eso es solo una sensación, no es libertad de verdad; esa tiene que ser de otra manera. Desde que nací, desde que me acuerdo, yo no he tenido un minuto de libertad… Igual cuando era un bebé y estaba amorrao a la teta de la vieja, pero que yo me acuerde, no.

¿En el escenario tampoco?

En el escenario te desahogas, pero si lo analizas desde otro punto de vista, estás tocando para alguien y por algún motivo; y la gente, en general, paga la entrada, y eso genera un dinero que va alguna parte. Incluso cuando es para causas justificadas hay algún gorrón que se lo levanta para él; si es que ocurre cada cosa que flipas. Es que la libertad es una palabra muy gansa, a la que le caben un montón de hostias.

‘Ultras’, de nuevo la democracia entre ceja y ceja. ¿Pero no decían que era el sistema menos malo?

Sí, pero eso lo dicen ellos porque les conviene. De lo que yo he leído, el sistema menos malo es la tribu, que todavía le puede a esta organización social. Una tribu con un abuelo con maracas es mejor que esto, por lo menos lo llevaban de otra manera, eran más solidarios y no tenían tele, que ayuda mucho.

Siguiendo con la política…

Sí, sí, es curioso porque en todo este rollo de entrevistas me he dado cuenta de que tres de cada cuatro ginecólogos hablamos de política. En el otro hablamos de música. Oye, ¿alguna hostia de estas ya te vale para poner en un periódico, me pregunto? Tú verás (risas)…

…¿La ultraderecha en una urna de cristal sabe mejor?

Eso es porque han salido por votación, y da igual el PSOE que el PP, todos hacen la política de los que nos están robando el dinero. ¡Cómo le pueden llamar una quita a un robo! Es increíble, qué desparpajo tienen, parece que están seleccionando gorrines para ver qué meriendas hoy… Es como si nosotros fuéramos los cerdos y ves llegar la mano, ¿es todo lo que puedes hacer? Qué libertad ni qué pollas, de qué democracia me hablas. Y sabe mejor porque te lo comes, es similar a cuando te comes una polla, badaki zu zer? Eso es lo que quería decir, pero por lo moderno.

La solución, por tirar a lo viejo, ¿aquello que cantabas de “una cámara de gas…”?

No sé yo qué soluciones. Más que la cámara de gas ahora se trataría de no hacerles ni puto caso y organizarte tú al margen… Pero vendrían a matarnos inmediatamente, le llamarían violento a cualquier cosa. Casi como ahora, que todo es violento.

“Si nos equivocamos esta vez estamos muertos” (‘La última patada’), ¿pero hemos acertado en alguna ocasión?

Sí, alguna sí, cuando la guillotina, la revolución rusa, la parte revolucionaria de la Guerra Civil hispana… Y otras muchas que no me acuerdo o que no estuve (risas). En las que estuve, nos lo pasamos de puta madre. Lo que sucede es que siempre, entre los de nuestro bando, está el típico cretino que al final se confunde y ocupa el mismo lugar que el anterior, con los mismos modales o peores. Entre nosotros siempre hay gente que son de izquierdas porque están a este lado del río, pero tienen modales que les sirven para estar en el otro lado, para ser fachas.

‘Otra canción para la Policía’, casi te da ya para hacer un disco monográfico…

Ahí va otra más, por si acaso no queda claro. Pero luego me dijeron que esta letra no era clara; toda la vida estudiando y al final no lo hacemos bien. Esto (por la canción) era como quedarte encerrado en un ascensor con un picoleto, varias horas, y los dos con las mismas armas, como si tenemos que ir los dos vestidos de verde, pero en un uno contra uno legal, partiendo todos de cero con el mismo armamento, y a la de tres. Entonces sí que le preguntaría: “¿Pero por qué lo haces, mamón?”. La verdad es que si daría para hacer un monográfico, pero es que no hay más que verlos… y enamorarse.

Probablemente sea el álbum en el más veces te preguntas por qué.

Esa canción (Otra canción para la Policía) salió este agosto, que lo pasé con mis hijos. Cuando alguno estaba un poco disconforme nos decíamos: “Esto me lo haces porque soy negro”. Y de ahí tiré y tiré salió una canción, que parece que canto como galvanoso, como si fuera un cantante de rock australiano, que el grupo mete una tralla de la hostia y el vocalista no tiene vena en el cuello; suena que te mueres pero al tío no le oyes una voz más alta que otra. Pues venga, como hace tiempo ya se me quitó la manía de intentar cantar mejor, pues ahora con lo que tengo me apaño.

Pues dirás lo que quieras, pero en este disco se escucha a Evaristo cantar de formas que no se le había oído nunca.

Sí, porque al hacer las canciones otra peña, por ejemplo las de Butonbiko (bajo), Ultras y la de La última patada, saca otras formas de cantar, que están guapas y que a mí no se me habrían ocurrido nunca. Y el Gelito (guitarra), pues estilo Rockaína, lo mismo. Con el Txiki (guitarra) estoy más apañado porque es el que más canciones ha hecho en Gatillazo, aunque luego la gente grite lo de Evaristo, Evaristo; sí, lo que tú me digas. Yo hago las corticas, porque en cuanto paso de dos minutos, empieza a haber peligro de que haga cualquier mierda en lugar de una canción. Es curioso verte cantando en un tema que tú nunca sacarías y encontrarte a gusto… A gusto en el rock duro, qué horror, me estaré haciendo mayor. La facción guitarrera es más rockera, aunque el Tripi (batería) es más de los míos, pero si hacemos todas las canciones que se le ocurren, no podríamos parar en la puta vida, y eso solo con las que tiene grabadas.

Siguiendo el hilo del puñetazo a España que es ‘Nunca fui a la ikastola’, ¿te hiciste vasco por reacción a lo que viste más allá de las mugas?

Más bien por leer algún libro de historia, de esos en los que te crees lo que quieres creerte, porque yo no estuve allí. Pero vamos, todo ese rollo de que a los niños se les enseña a odiar a España en las ikastolas… Cuéntame el de Pinocho, que es un clásico y está muy trillado, pero para oír una tontería prefiero oír eso. Yo, por cosas mías, odio la idea de España, y con todas mis ganas además; pero nunca fui a la ikastola, fui a las monjas y a los frailes, soy menos sospechoso que nadie. A mi lado los de la Escuela Nacional cantaban el Cara al sol mientras nosotros jugábamos con la pelota. Más que nada enseñaban formación del espíritu nacional; nacional de aquella nación, claro. Luego nos dijeron que el nacionalismo es una mal que se cura viajando, pues los españoles habéis viajado mucho y no os habéis curado nada, lo único que habéis hecho es joder todo aquel garito al que habéis ido… Y eso por no hablar de los británicos, que son de echar de comer a parte.

¿El odio alimenta? (‘Es el odio [Ignorantes]’)

Con eso quería hacer una canción con los tertulianos de Intercagarromío y toda esa cuadrilla de fascistas, que se ponen a hablar y sale el veneno de la tele, tienes que fregar todo el rato porque como se te ocurra salir descalzo, de repente te empiezan a salir verrugas en los pies… Esa era la idea, pero luego le puse lo de ignorantes, que es lo que son.

“Déjalos a los chicos que solo están bailando el boogie boogie”, ¡pero si aquí no sabemos bailar!

Es que siempre les he tenido paquete a esos, que ahora no sé en qué nivel de la Play estarán, pero antes se les llamaba bakaladeros. Que no era otra cosa que la puta música disco de toda la vida, ese rollo asqueroso del que nos libramos cuando salió el punk. Cuando les veía, siempre me recordaba a los de las discotecas de los 70, que tenían más pelo en el pecho y mucho oro, eso sí e iban en plan: “¿esta es tu novia? Sí, me la compré”. Pues ahora es otra vez la misma historia, pero por lo moderno, con los Yonis y las Maris. Les cogí paquete, pero luego le di una vuelta más y me pregunté: ¿Qué ha visto esa gente desde que han nacido? No les han dejado ver nada, no han visto posibilidades, les han llevado con la vara hasta la pieza y allí les pusieron el arao. Tienen una desgracia, pues tampoco vamos a odiarles, saquemos el corazoncito con esa peña tan mal tratada.

La muerte aparece en varias canciones ¿por qué?

Se murió mi viejo, que llevaba nueve años sin hablarme con él, el mismo día de cumpleaños de mi hijo. Y a mí me dio, a la vez, una hostia a las tripas que me dejó jodido… Y me vinieron unos agobios con la muerte que te cagas. Yo pensaba que una de las cosas que tenía claras es que morirse está hecho, así que no hay que tenerle miedo; pero de repente me vi a mí mismo acojonao con la idea de morirme. Y así ando, peleando con eso. Ahora mismo, un objetivo de mi vida, por decirlo en plan pijotero, sería no tener miedo cuando me muera. Pienso así, el chaval ya se ha vuelto de loco de viejo, qué se le va a hacer.

A pesar de todo, Evaristo está muy optimista, pensando incluso qué vamos a ver el final de esta crisis o como se le quiera llamar.

Es que si un abuelo no tiene una ilusión…. Ya no se me levanta como antes, incluso hay veces que fracaso, y cuando ya no te queda la alegría del pitilín, algo tendrás que hacer. Por eso entiendo ahora por qué hay tantos viejos metidos en política… Pero qué hacéis ahí, desgarramantas, ¿estáis preparando el futuro? (risas). Vete ahorrando algo para el día de mañana, con 80 años (risas). Como los del Papa, que querían elegir a uno que fuera joven, y sale uno de casi 80, muy bien chavales, qué cuadrilla.

Bueno, ya está.

A mí no me ha dolido, ¿y a ti?

No

Ah, espera, que me gusta decir para rematar que la tortura es de cobardes y es una cosa que está muy fea, y que en un país llamado España de las maravillas se tortura con asiduidad.

Idatzi erantzun bat