Muy  Bastas

Albert Pla: “¿De dónde ha salido esa manía de tener presidente?”

Cómo se hizo cantautor?

Nadando en una piscina en el colegio de Sabadell.

¿Y eso?

Nadar diez kilómetros al día todos los días durante años me dio mucho tiempo para pensar.

¿Cuál era su vocación?

Ser manitas. Para arreglar el váter de casa sin llamar al lampista. Será ya en otra vida.

¿Cuántas canciones lleva compuestas?

Ni idea. Ni sé cuántos discos llevo editados…

¿Acaso no tiene vanidad?

No. Prefiero que las cosas buenas me las digan los demás a decirlas yo.

¿Qué es lo mejor que le han dicho?

Mamás elogiando mi disco de nanas.

¿Qué canción de otro le atrapó?

Amanecí otra vez, de José Alfredo Jiménez: cada línea es absurda, insostenible, el conjunto es delicioso.

¿Usted canta por no matar?

Matar es una fantasía social, yo no dejaría ni a Dios vivo, pero no soy nada original: yo mataría menos que otros.

En su novela fabula un atentado durante un concierto…

Tampoco soy original, aunque lo escribiese antes del Bataclan de París: mientras haya armas, siempre alguien las usará.

¿Qué piensa de los yihadistas?

No tengo el gusto.

Hace años me dijo que la independencia de un país se alcanza sólo a bombazos.

Sí, es estadística matemática.

¿Por eso está estancado el proceso independentista?

Claro, falta un muerto en alguna carga policial, un mártir, un caído… Al paso actual se alargará otros cinco años más.

¿Mas presidente o nuevas elecciones?

Esta manía de tener presidente, ¿de dónde sale? Por mí no lo sería, ni nadie. Sin presidente nos iría mejor, presidentes todos.

¿Qué trabajo haría Mas, entonces?

Pintar pasos de cebra… Le daría cualquier trabajo bien alejado de la caja fuerte.

¿Qué vota?

Jamás he votado. No tengo interés en arreglar el mundo. Es imposible: si en mi furgoneta vamos más de seis…, todo se tuerce.

Vaya.

Acabamos yendo donde no quería la mayoría, es raro.

No confía mucho en el ser humano.

Pues no. Hemos dado motivos.

¿Por qué España de mierda?

Me pidieron una portada provocativa. También por eso puse una estelada española: antes de que se le ocurra a otro…

Le insultarán.

Seguiré perdiendo un público que no tenía.

¿Y por qué no Catalunya de merda?

No impacta tanto, al ser ya los catalanes de naturaleza escatológica. El libro es un viaje por España.

¿Qué lugar de España le gusta más?

Granada. Ese cielo azul, el clima suave, la montaña, el mar cerca… Como Girona.

“Todo el mundo engañando y robando”, dice: ¿así nos ve a los españoles?

Así lo veo, sí: Telefónica, las eléctricas, los bancos… Hay un orgullo en el timo, es la enseña: la picaresca. “Ahora voy y me salto la cola”, decimos. Y si no, te llaman “ pringao”.

¿Sí?

Sí, sí, España es el reino del tonto orgulloso, ¡con un par de cojones!: vea a veinticinco tertulianos riéndose de que alguien no ha leído a Kant…, ¡pero ninguno lo ha leído!

Eso fue por Albert Rivera…, del que ha insinuado Monedero que se droga.

Ah, me importa un pepino. Lo de la droga es algo tan íntimo, tan personal, no hablo de eso, a cada uno le va bien una cosa diferente. Yo nunca legalizaría las drogas.

¿Por qué no?

¿Para dar más dinero a ganar a las farmacéuticas? No, que lo ganen otros.

¿Qué más le ha llamado la atención de España?

Las rotondas. Quizá un día futuro nos descubriremos ante su elevado valor artístico, pero todavía no estamos preparados y nos despistamos mirando señales de tráfico.

¿Cuál es la rotonda más fea?

Hubo una en Riudarenes, una escultura en forma de moneda de euro gigante… Tan gigante, que los autocares no podían hacer el giro, ja, ja… Tuvieron que quitarla, ¡la tiene un señor en su jardín!

Critica en su libro a la heroica Agustina de Aragón…

Sin ella habrían ganado los franceses y no sé qué habría pasado en España, pero… ¡ seguro que peor no nos habría ido!

…y también al gran Leonardo Da Vinci.

Todo el día inventando tanques y alas para volar, y dándoselos a probar a otros, los pobrecillos: ¡qué plasta, qué peligro!

¿Cómo le ha ido el año 2015?

Genial, como todos los años.

¿Qué espera del año 2016?

Pues no lo estoy esperando, ya cuándo llegue… ya veré.

¿Qué le interesa ahora?

La vida cotidiana en la Viena de 1907 a 1914, todos allí escuchando óperas, leyendo, filosofando, psicoanalizando, tan humanistas, sin sospechar la que se les venía encima… Pero mañana puede interesarme otra cosa.

Idatzi erantzun bat